Limpieza y desinfección: tareas diferentes pero complementarias.

Contaminación cruzada

Las tareas de limpieza y desinfección en los sectores salud e industria son prioritarias para mantener condiciones óptimas de higiene y altos niveles de calidad.

Vale la pena entonces definir los procesos de limpieza y desinfección y diferenciarlos, ya que las labores diarias tanto en hospitales y consultorios médicos u odontológicos como en procesos productivos y talleres industriales representan retos que se pueden categorizar de forma diferente.

Limpiar consiste en eliminar gérmenes, suciedad o impureza visible en las superficies. Por lo general, se hace mediante un lavado con jabón o detergente y agua para disminuir su propagación. En los talleres mecánicos, por ejemplo, es importante mantener los puestos de trabajo y equipos de chequeo libres de derrames de disolventes, aerosoles, aceites, combustibles o fluidos de motor que puedan representar riesgo inflamable, tóxico o de contaminación de instrumentos.

Complementariamente, la desinfección se encarga de matar dichas bacterias aún presentes luego de haber limpiado las superficies. Para este proceso es fundamental permitir el secado total de los sitios limpiados previamente. Esto se logra con la ayuda de líquidos desinfectantes, químicos esterilizadores o germicidas que higienizan cumpliendo los estándares de sanidad y evitan la propagación de patógenos conforme a los requisitos y complejidad de cada zona o tarea.

En las clínicas, por ejemplo, es fundamental tener presente que algunos microorganismos y bacterias pueden resistir durante un periodo de tiempo prolongado en muebles, instrumentos quirúrgicos, equipos médicos, paredes, zonas de almacenamiento, superficies o cualquier lugar donde se encontraba un paciente o tuvo contacto otro agente contaminante. Por eso es importante que tengas presentes las siguientes recomendaciones para una desinfección eficaz y efectiva:

  1. Fíjate en que el líquido limpiador o el agente que utilices no inhiba el efecto químico del desinfectante. Es decir, cerciórate de su compatibilidad.
  2. Es preferible usar paños diferentes en el proceso de limpieza y el de desinfección para mayor efectividad.
  3. Es posible usar el mismo paño para las dos tareas. En este caso, recuerda enjuagar muy bien el paño entre ambos procesos, dejar secar para que el proceso de desinfección funcione y evita contaminar nuevamente la superficie.
  4. Evalúa la la composición y características del objeto o el suelo a desinfectar y el tipo y nivel de contaminación microbiana.
  5. Calcula la concentración y tiempo de exposición del líquido desinfectante para lograr mayor contundencia en la desinfección.

Dependiendo de qué labores desempeñas, requieres mayor efectividad o exigencia en la limpieza o la desinfección. Para lograr ambos propósitos, los Paños Famitex Multiusos en todas sus presentaciones: trabajo pesado, trabajo medio, trabajo liviano y uso general, juegan un papel clave para garantizar el bienestar de tus pacientes -en el caso de sector salud- o mayor calidad y productividad -en el sector industrial-, además de ser un aliado para evitar que tu espacio y tus instrumentos de trabajo sean contaminados por sustancias y entornos de riesgo.

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